Por Samantha Sánchez Miralles[1]


[1] Abogado Magna Cum Laude, UCV 1991, LL.M. University of Michigan 1993, Doctora en Ciencias, UCV 2010, es coautora junto a Ingrid Miralles de Fernández del libro “Cambia tu vida en 15 minutos, Meditación”,  Editado por Nelson Cordido, Caracas 2015

  1. ¿Qué es la meditación?

La meditación es simplemente el encuentro con nosotros mismos, sin ruidos, sin excusas, ni velos. Es quizá el mecanismo más efectivo para descubrir nuestro mundo interior.

Lo que nos enseña la meditación es a sumergirnos en lo que hacemos, a vivir plenamente el momento presente, el aquí y el ahora que, en definitiva, es lo único que existe. Porque el pasado ya no está y el futuro aún no llega, es por ello que podríamos decir que meditación y realidad son sinónimos.

  1. ¿Cuáles son los beneficios de la meditación?

Se ha comprobado, a través de distintos estudios científicos[1], que la meditación genera grandes beneficios en nuestro cuerpo y en nuestra mente.


[1] Véase por ejemplo http://michigantoday.unimich.edu/brain-changer

En nuestro cuerpo físico:

  1. Disminuye la presión sanguínea
  2. Disminuye los dolores relacionados con la tensión, tales como; dolores de cabeza, úlceras, problemas musculares y de articulaciones
  3. Aumenta la producción de serotonina, mejorando el humor
  4. Fortalece el sistema inmunológico
  5. Ayuda a combatir el insomnio
  6. Ayuda a controlar los altos niveles de cortisol, que se genera cunado estamos estresados.

En nuestra mente:

  1. Disminuye la ansiedad
  2. Mejora la concentración y por ende la claridad mental
  3. Mejora la estabilidad emocional
  4. Aumenta la creatividad
  5. Nos lleva a aprender a aceptar la vida tal y como es
  6. Ayuda a alinear cuerpo y mente.

Espiritualmente, la meditación también trae una serie de ventajas, tales como más armonía, más intuición y mayor nivel de conciencia.

  1. La meditación y los abogados

Ahora bien, cómo combinar meditación con la profesión legal. En un primer momento, parecerían cosas diametralmente opuestas, incompatibles, pero analicemos mejor el punto.

La función del abogado es asistir y ayudar a sus clientes, ya sea como asesor o como representante, ante personas privadas u organismos públicos. Ser abogado, y más que serlo, ejercerlo, es una de las profesiones más demandantes y estresantes que existen. Además, los abogados, en general, por ser perfeccionistas, tienden a sufrir más presión, asimismo están sometidos a muchas horas de trabajo.

Para realizar correcta y eficientemente su trabajo, el abogado debe estar centrado y concentrado; debe ser capaz de transmitir paz y serenidad a sus clientes y en general a sus interlocutores.

Normalmente, cuando un abogado entra en escena es porque la situación se ha salido del control del cliente y las conversaciones no litigiosas no han dado fruto; es decir, estamos frente a momentos tensos y llenos de angustia.

Es por todo esto que el abogado debe cultivar una mente tranquila que le permita pensar claramente las mejores soluciones para el caso que lleve en sus manos y actuar consecuentemente. Por ejemplo, si se trata de un abogado mediador, la empatía y la calma son muy importantes o si se trata de un juez igualmente esas cualidades llevan mucho peso

Ahora bien, hemos visto como la meditación es una herramienta clave para generar paz y manejar el estrés, y es por eso que, cada vez más, los abogados recurren a la meditación, no sólo para el manejo concienzudo de los clientes, sino también para lidiar, de la forma más distendida posible, con la responsabilidad asumida en la resolución exitosa del conflicto. Vimos por ejemplo supra como la meditación incentiva la creatividad, una cualidad clave en el manejo de los conflictos legales.

En otras palabras, abogados que meditan es la tendencia. [1] Por ejemplo, el Colegio de Abogados del Estado de Nueva York, en la persona de su director, Ray López, es un ferviente creyente en la meditación como mecanismo para lidiar con la presión de sus agremiados.[2] Y ya en las escuelas de derecho más prestigiosas de los Estados Unidos de América, como Harvard y la Universidad de California – Berkeley, se ofrecen ahora cursos de meditación, con la intención de promover que los abogados tengan las mejores herramientas para enfrentar el estrés en sus carreras.


[1] https://www.law.com/nationallawjournal/2020/04/15/lawyers-who-meditate-how-the-practice-will-shape-your-purpose-and-vice-versa/?slreturn=20200930145229

[2] https://www.canadianlawyermag.com/news/opinion/lawyers-turn-to-meditation-to-fight-stress-and-improve-performance/267537

La meditación redunda en más energía, más resistencia, más paciencia y tolerancia; y nos da una perspectiva más holística de la vida, más capacidad de observación y percepción, más sensibles, las cosas parecen más sencilla y fáciles. 

La meditación redunda en más energía, más resistencia, más paciencia y tolerancia; y nos da una perspectiva más holística de la vida, más capacidad de observación y percepción, más sensibles, las cosas parecen más sencillas y fáciles.

La meditación puede ser un gran recurso para los abogados que quieran trabajar para un mundo más justo, ser más reflexivos y compasivos y adicionalmente, combatir el estrés mientras resuelven conflictos. No se requieren sino diez o quince minutos diarios, y pueden ser tomados como un receso o un momento de recarga emocional. Vale la pena intentarlo.

Samantha Sánchez Miralles con con Ingrid Miralles de Fernández son autoras de la obra «Cambia tu vida en 15 minutos: Meditación» disponible en: https://www.amazon.com/Cambia-vida-quince-minutos-Meditaci%C3%B3n/dp/1517057388

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