Cuando la orden es dejarnos sin futuro

por | 29/Jun/2017 | Opinión

Cuando la orden es dejarnos sin futuro

Por: Rubén Guía Chirino @rguia 
Al día de hoy han pasado ya noventa días de resistencia ¡sí! noventa. Han transcurrido entre la zozobra, la muerte y la inmoralidad de un grupo de sátrapas, unos en altos cargos, otros en unas nefastas motos o para más terror en vehículos blindados. A éstos últimos dirigiré estas líneas.
 Puedo entender los motivos que llevan a muchos jóvenes hayan optado por enlistarse en algún organismo policial o militar, puedo entender la necesidad, o el status, que pertenecer a un organismo de esos le puede dar a esos jóvenes frente a sus pares; incluso puedo entender las aspiraciones de algunos por ocupar cargos jerárquicos para mayores ingresos etc. Lo que no entiendo es cómo alguien puede ejecutar una orden de destruir, inclusive su propio futuro y en consecuencia el de los demás.
Es evidente que la mayoría de los venezolanos, se han dado cuenta de las intenciones perversas de la dictadura, su orden clara y concisa es dejarnos sin futuro, para ellos así poder administrarlo a su conveniencia, por desgracia para ejecutar esa orden no se ha escatimado esfuerzo alguno.
Irónicamente, y para desdicha del país, la ejecución de este terrible plan castrador de la vida, ha quedado en manos de la juventud que hoy integran las fuerzas de los pretendidos gobernantes. Hoy, un grupo de esos mismos colaboradores de la dictadura, demostró una vez más que la orden es arrebatarnos el futuro, apresando, vejando y subiendo a un camión, tal como al ganado, a jóvenes estudiantes que han entendido que abandonar la lucha cívica significa vivir como si estuvieran muertos.
Este ya acostumbrado asedio no solo a la venezolanidad, sino incluso a la humanidad, tiene como resultado la cosificación de las personas -so pretexto de que es por su bienestar ¡claro está!-  y con ello la negación absoluta de la vida. La paz, el orden, el bien general y por supuesto la justicia son ahora justificaciones para cualquier tipo de abominaciones. Lo que parecen ignorar los que hoy sustentan con las armas una cruenta dictadura, es que se han negado a sí mismos su condición de humanos y el régimen cuando lo considere, prescindirá de ellos, como ellos prescindieron de su honor, moral y  humanidad, todo ello bajo la mediocre excusa de cumplir órdenes.

Compartir puede hacer la diferencia!