Dictadura del proletariado

por | 24/Oct/2017 | Opinión

Por: Fernando M. Fernández

@FM_Fernandez

La revolución bolchevique cumple 100 años este 25 de octubre. Fue el inicio de la “dictadura del proletariado”, el experimento político más letal del siglo XX y de la historia. El sistema político que causó el mayor número de violaciones del derecho humano a la vida. También de impunidad. Es algo que la propaganda comunista ha querido silenciar y ocultar. Los hallazgos de la investigación sobre democidios del profesor R.J. Rummel comprueban la letalidad bolchevique (Ver: http://hawaii.edu/powerkills/20TH.HTM). O sea, se trata de politicidios masivos (Ver. http://genocidewatch.net/genocide-2/genocide-and-politicide/ ).

Lo anterior se hizo bajo el ideal de una revolución que implantó la dictadura del proletariado en términos de la doctrina marxista, tal como expuso Federico Engels (“Engels”): “… Una revolución es la cosa más autoritaria que existe; es el acto por medio del cual una parte de la población impone su voluntad a la otra parte, por medio de fusiles, bayonetas y cañones… y el partido victorioso, si no quiere haber luchado en vano tiene que mantener este dominio por medio del terror que sus armas inspiran a sus adversarios…” (En: ENGELS, Federico: De la autoridad. En: MARX, Karl y Federico Engels. Obras  escogidas. Editorial Progreso. Moscú. Tomo II. Págs. 396-400).

Durante el siglo XX se produjeron varias revoluciones que buscaron transformar el mundo. Las mismas estuvieron inspiradas en la filosofía marxista bajo las premisas de los Principios del Comunismo (ENGELS, Federico: Principios del Comunismo) y del Manifiesto del Partido Comunista (MARX, Karl y Federico Engels: Manifiesto del Partido Comunista. En: Obras escogidas. Editorial Progreso. Moscú. Tomo I, págs. 110-130), según lo cual la “lucha de clases es el motor de los acontecimientos”.

Se debe a  Lenin la consolidación doctrinaria del marxismo  conocido, en consecuencia, como el marxismo-leninismo, al cual se la ha llamado, también, bolchevismo.

La Revolución de Octubre o Revolución Rusa en 1917 fue el primer acontecimiento logrado gracias a la inspiración filosófica surgida de la doctrina marxista, la cual debe a Trotski, Lenin, Stalin y otros el éxito alcanzado en el desalojo del zarismo del poder y en la implantación de la primera “dictadura del proletariado” de la historia, mediante el dogma de la Lucha de Clases, en lo que se llamó la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (“URSS”). Esa y las demás revoluciones comunistas del siglo XX fueron acontecimientos históricos basados en la mismas premisas filosóficas de la doctrina marxista que, entre otros, han marcado a la humanidad y siguen inspirando a diversos líderes, grupos, guerrilleros, partidos, doctrinarios, intelectuales, militares y Jefes de Estado durante lo que va del siglo XXI bajo diferentes etiquetas, bien sea la de comunistas, socialistas o populistas. Todos ellos comparten estas premisas filosóficas, practican el esquema de lucha de clases y promueven la implantación de la dictadura del proletariado, mediante el uso de sus símbolos bajo la inspiración de Marx y los demás doctrinarios e ideólogos.

¿Qué es la dictadura del proletariado?: “Poder estatal del proletariado; se establece como resultado de liquidar el régimen capitalista y destruir la máquina del Estado burgués. La dictadura del proletariado constituye el principal contenido de la revolución socialista, de cuya victoria es condición necesaria y principal resultado. De ahí que la teoría de la dictadura del proletariado forme una parte capitalísima del marxismo-leninismo. El proletariado hace uso de su poder para aplastar la resistencia de los explotadores, consolidar la victoria de la revolución, conjurar a tiempo las tentativas de restaurar el poder de la burguesía y defenderse contra las acciones agresoras de la reacción internacional…”. (En: Diccionario soviético de filosofía. Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo 1965. En: Proyecto filosofía en español. Ver: http://www.filosofia.org/enc/ros/dic.htm).

El profesor Rummel ubica a la revolución bolchevique y sus ductores como “deca-mega-asesinos” (deka-mega-murderers), debido a que la gestión de la dictadura del proletariado causó más de 10 millones de muertos en la población civil (Rummel calcula 61,911,000 víctimas mortales de 1917 a 1987. Ver: http://hawaii.edu/powerkills/USSR.TAB1A.GIF ).

Las violaciones a los derechos humanos son importantes de forma independiente a su número. Vale tanto una violación como millones. Sin embargo, el Derecho Penal Internacional y la Criminología de Masas ayudan a entender, prevenir y reprimir el grado de letalidad de un sistema político.

En fin, la revolución bolchevique, por su letalidad y totalitarismo debe ser incluida dentro de los más oprobiosos acontecimientos de impunidad por la violación masiva de derechos humanos de la historia: genocidios, y crímenes de lesa humanidad. Nada hay que celebrar. ¡Prohibido olvidar!

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