Hombres y mujeres, negros y blancos, gordos y flacos… y otros casos de justificado tratamiento distinto.

por | Mar 27, 2022 | Actualidad

En un momento en el que la promoción de los derechos humanos son de capital importancia, es de gran preocupación como han surgido en el foro determinados grupos o sectores que supuestamente apoyándose en principios «igualitarios» o «igualitaristas» con sus posturas y acciones terminan no solo haciéndole un flaco favor a la lucha por los derechos humanos, sino generando mediante lo que he calificado de «igualitaritaje» situaciones mucho más graves.

Y es que la precisa determinación y racional diferenciación en criterios de personas de tez blanca o negra, hombre o mujer, gordo o flaco, o cualquier otra como la de tener excelentes condiciones de vista, respiratoria u otra de salud, preparación cognitiva o intelectual ¿no son imprescindibles en determinados contextos?

Solo a modo de ejemplo.

¿Es que pudiera existir alguna duda sobre la mayor y mejor capacidad de las personas de piel oscura que conforme a la escala de Fitzpatrick se acerca al color negro y su ventajas frente a la blanca ante riesgos de afecciones en la piel? Los dermatólogos pueden bien opinar sobre ello.

O que existen afecciones o enfermedades que afectan de manera diferente y prácticamente exclusiva  a personas considerando su conformación cromosómica de XX (mujer)  o XY (hombre), lo que sin duda alguna afectará todo lo relativo a investigación y tratamiento.

Cáncer de senos, de próstata, o de ovarios, osteoporosis, anorexia y bulimia, Alzheimer, Hemofilia, Parkinson, esquizofrenia y hasta la tuberculosis, son solo algunos ejemplos de enfermedades que pueden afectar de manera muy distinta a alguna persona dependiendo de su sexo.

Imaginemos ahora alguien que por determinada condición, imaginemos su visión, o cardíaca se encuentre afectada, o simplemente por edad avanzada no pueda efectuar determinadas maniobras como cuando era más joven, debería permitirse que conduzca un vehículo, un vehículo de transporte en la vía pública, imaginemos una gran aeronave con cientos de pasajeros sobre grandes ciudades.

No es difícil de imaginar que en supuestos como los relatados, y existen miles más, estamos ante evidentes, racionales, lógicas y necesarias situaciones de diferenciación y categorización que ameritan actuaciones específicas también diferentes, pero el problema es que no obstante la incontrovertible racionalidad encontramos quienes sustentados en procura de lo que refiere tratamiento «igualitario» y que lo identifico como «igualitaritaje» atentan contra toda lógica, no solo no resolviendo verdaderas situaciones de graves violaciones de derechos sino fomentando prácticas e ideologías que tienen como finalidad la opresión.

No es ni será la primera vez que como Caballo de Troya se utilice el discurso de los derechos para infiltrar perversas prácticas, así ha ocurrido con la manipulación de las nociones de dios en muchas guerras, de la nación, de la patria, de la familia, de la tribu, del sexo, del género y de tantos otros aspectos, por eso la importancia de abordar temas de grán interes como el de ideología de género, feminismo, racismo, xenofobia y otros con la seriedad y profundidad que ameritan, con la cientificidad metodológica necesaria, con la evidencia, con el desarrollo histórico, con el contexto, con el telos, que no es otro que el de preservar nuestros más preciados derechos fundamentales, principalmente ante los más peligrosos potenciales y actuales transgresores, que suelen ser muchas de las veces aquellos que se presentan como sus defensores.

Fotografía tomada de: https://www.semanticscholar.org/paper/High-resolution-scanning-electron-microscopy-of-Wanner-Formanek/4e2c19ffef2599a39b5dc8f7796e96442263a63c