Desde que el ex presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) renunciara a su cargo en 2018, el ambiente político en el Perú no se vislumbraba muy tranquilo. Es el caso, que tanto al ex presidente, como al actual presidente Martín Vizcarra les ha correspondido gobernar, como se le conoce en la jerga política, “con el congreso en contra”, ya que la mayoría de los congresistas son partidarios del “fujimorismo”.

 

Pero más allá de las valoraciones políticas, que no dejan de ser relevantes, es lo que la constitución del Perú tiene que decir al respecto de esta crisis política, que sin duda representa un riesgo para los tantos venezolanos que han decidió tener una nueva vida allí, vista las recientes noticias sobre protestas contra venezolanos, sumado a que una congresista fujimorista ha solicitado la expulsión de venezolanos sean “buenos o malos”.

 

La crisis política-constitucional

 

Es evidente que las heridas tras la renuncia de PPK no han cerrado, el congreso en contra ha hecho su trabajo de oposición (de buena o mala manera, no es objeto de estas opiniones), pero para entender desde fuera la crisis es interesante estudiar la constitución peruana.

 

Uno de los temas que salta a la vista es la composición del Congreso, al igual que en Venezuela es unicameral, es decir prescinde de la estructura de dos cámaras, como es el caso de los Estados Unidos de Norteamérica que posee una cámara baja, donde hacen vida los congresistas y una cámara alta donde se desarrolla el senado. Esto trae como consecuencia un órgano legislativo errático, con procesos extremadamente rápidos, lo que no permite que se maduren ideas o propuestas de cualquier índole, hasta las más importantes de control político; ya que un senado representaría procesos más largos donde se madurarían las ideas de toda índole, lo que además podría brindar un órgano legislativo más equilibrado en cuanto a su composición política.

 

Pero ahora nos preguntamos ¿Qué pasó que en primer lugar el presidente Vizcarra ha disuelto el congreso, y a su vez el órgano legislativo ha juramentado a la segunda vicepresidenta como la presidenta constitucional de la República del Perú?

 

Pues como dato curioso, el artículo 111 de la constitución peruana establece que junto al presidente, se eligen dos vicepresidentes, que para el gobierno actual quedó electo el actual presidente y quien fuera juramentada Mercedes Aráoz. Pero ese no es el objeto de la controversia o al menos no el inicio.

 

El caso es que en el año 2017 el congreso rechazó un proyecto de ley lo que se conoce en el país inca como un rechazo de la cuestión de confianza y la constitución establece en el artículo 134 que el presidente podrá disolver el congreso cuando ocurran dos rechazos de proyectos de ley, lo que efectivamente ocurrió en días reciente, con un proyecto de ley para que se modificara la manera en que se escoge los jueces del Tribunal Constitucional peruano, lo que hizo que el presidente disolviera el congreso y convocara a elecciones parlamentarias, de conformidad con el artículo citado.

 

Es de tener en cuenta que para el Perú, y sobre todo para un partido “antifujimorista” disolver el congreso es un hecho extremadamente drástico, por el antecedente que precisamente Alberto Fujimori dejara en el país.

 

Pero luego a la disolución del congreso, ese mismo órgano decidió aplicar el artículo 113 numeral 2, el cual establece que se declara vacante el cargo cuando hay incapacidad moral o física ¿Pero qué es lo moral? ¿Quién determina la moral? ¿Es la moral derecho? El congreso, debido a su composición unicameral toma esa decisión de manera vertiginosa, sin proceso alguno, cuando la constitución peruana establece desde sus artículos 96 al 100 procesos para llevar acabo decisiones de esa magnitud.

 

Este tipo de crisis refleja la importancia de diseñar, detenidamente una constitución que contemple pesos y contra pesos bien delimitados, está claro que en el caso del Perú lamentablemente las pasiones propias de la política han tomado la escena, que además deja en grave peligro a los millones de inmigrantes venezolanos, que de seguro han agitado de cierta forma la política – si bien no han sido factor determinante para la crisis – tal como hemos visto declaraciones, protestas y un sinfín de manifestaciones de algo no puede provenir sino del miedo y la ignorancia, la xenofobia.

 

Si bien es preocupante, indignante y sin duda bochornoso para los venezolanos de bien, que hayan bandas que han migrado con su estilo de vida delictivo entre otros miles de aberraciones, nada justifica que un congresista de ningún país promueva la discriminación por las condiciones que sean, lo que a todas luces constituye una violación del Pacto de San José y la propia constitución peruana.

 

Desde lo más profundo, deseamos que la crisis tenga pronta solución en el Perú y que sirva esto de antecedente para tomar las correcciones constitucionales que vengan al caso, que la democracia, el estado de derecho y la prosperidad esté con el pueblo peruano siempre.