¿Qué es la opresión y por qué debe morir la opresión?

por | 27/Jun/2017 | Academia

Por: Abg. Oreana Díaz

¿Recuerdas la rutina de épocas de formación básica, media y diversificada?, te levantabas muy temprano, debías llegar antes de las 7 horas de la mañana al instituto dónde recibías educación, pues, a ésa hora, debía ser izada la Bandera Nacional mientras se cantaba el Himno Nacional, y tu presencia era <obligatoria> – No es que la presencia fuese obligatoria, es que, es deber intrínseco de todo ciudadano venezolano rendir honores a los símbolos patrios-. ¿Recuerdas la sensación que sentías?, podría afirmar apatía, desinterés, tedio, o cualquiera que se le parezca. Seguramente, <como ocurría en la mayoría de nosotros> era un acto que hacías por hacer, sin comprender porque debías rendir honores a la Bandera Nacional y cantar el Himno Nacional. Todo éste acto protocolar, se realiza en todos los institutos educacionales para que conozcamos desde muy jóvenes nuestros valores republicanos, por lo que desde tiempos de escolaridad, nuestra educación nos ha enseñado que, aquel acto, constituye un acto de hombres libres que rendimos honor a nuestra libertad.

Ahora bien, el Diccionario de la Real Academia Española (Consultar online aquí http://dle.rae.es) define a la opresión, por un lado, como la «acción o efecto de oprimir», y por el otro, como «la molestia producida por algo que oprime», por lo que nos habla, que la opresión es algo que causa molestias, y en tal sentido, la opresión se configura cuando hay un sujeto activo <quien oprime o causa molestias> y un sujeto pasivo <quien es oprimido o siente las molestias causadas por el opresor>. Y, ¿Que es oprimir?, siguiendo la misma dinámica, el Diccionario de la Real Academia Española define la palabra oprimir de tres maneras:

  1. Ejercer presión sobre algo.
  2. Producir agobio o desasosiego grave a alguien.
  3. Someter a una persona, a una nación, a un pueblo, etc. vejándolos, humillándolos o tiranizándolos.

A éste punto, te invito a analizar tu situación económica, tu situación familiar, tu situación de salud, tu situación educacional, tu situación alimenticia, tu situación de trabajo, tu situación de propiedad, analiza todo lo que consideras son tus necesidades y valores básicos ¿Has sentido recientemente algún tipo de presión?, ¿Has sentido agobio o desasociego grave?.

Ahora, invito a hacerte las mismas preguntas cada vez que te sitúas o requieres de un servicio, ya sea en una farmacia, en un hospital, en un banco, en un supermercado, en una carnicería, en una panadería, en una charcutería, entre otros; más aún, invito a hacerte las mismas preguntas cada vez que requieres que la administración pública atienda tus peticiones como ciudadano, cuando requieres del servicio de un Registro Público en cualquiera de sus áreas, o necesitas realizar algún trámite en una Notaría, cuando requieres la legalización o apostilla de tus documentos, o necesitas viajar al extranjero, ya sea por motivos familiares, educacionales, laborales, comerciales o de simple esparcimiento y distracción (turismo), o cuando requieres realizar alguna solicitud ante cualquiera de los Ministerios o sus entes adscritos.

Pero, aún quiero seguir invitándote responder otras preguntas: ¿Por qué si eres profesional, no encuentras trabajo?, ¿Por qué si hay productores de pequeña y mediana industria, ya sea agrícola, ganadera, pesquera, hay fábricas de alimentos, hay supermercados y sistemas de distribución de alimentos públicos y privados, no hay alimentos?, ¿Por qué si hay fábricas de medicamentos, droguerías, importadoras y distribuidoras de medicamentos, tanto a nivel del Estado como por empresas privadas, no hay medicinas?, ¿Por qué si hay canteras, siderúrgicas, metalúrgicas, petroleras, entre otras empresas en manos del Estado, no hay materiales para la construcción, las calles están destruidas y no puedes adquirir una vivienda?, ¿Por qué si hay ensambladoras en manos del Estado, no se producen nuevos vehículos livianos o pesados?, ¿Por qué no puedes ir a un banco para solicitar un crédito para la adquisición de vehículos, de vivienda o para emprender en un nuevo negocio?, ¿Por qué se dificulta tanto activar los distintos aparatos productivos?, ¿Cuál es tu respuesta?, ¿Hay algún factor común en todo ello?, ¿Dólares?, ¿Químicos?, ¿Semillas?, ¿Quién autoriza y controla todo aquello?. ¿Vuelves a sentir presión, agobio, desasociego, molestias, frustraciones, etc?. Ahora te invito a preguntarte -¿Quién la causa?-.

Todo lo anterior nos lleva a éste párrafo de la definición: EL OPRESOR ES QUIEN SOMETE A UNA PERSONA, A UNA NACIÓN, A UN PUEBLO, VEJÁNDOLOS, HUMILLÁNDOLOS O TIRANIZÁNDOLOS.

Finalmente, te pregunto ¿Te sientes libre de hacer lo que quieras, de decidir lo que quieras, de actuar como quieras?, o por el contrario, ¿Te sientes controlado, te sientes humillado, te sientes vejado?.

Ahora, ubico aquella situación o hecho en menor escala, ¿Haz oído del bulling en la escuela?, un sujeto que se burla, molesta, golpea, maltrata y hace su voluntad, sometiendo a uno o varios sujetos, los hace sus víctimas y éstos le temen, por eso callan y no lo acusan, el que hace bulling es un opresor y la víctima es un oprimido; y ahora en mayor escala, si un presidente, un ministro, un gobernador, un alcalde, o cualquier gobernante somete a su  mera voluntad a sus gobernados, no escucha al gobernado, no atiende al gobernado, no respeta la ley o la constitución, y para que el gobernado no lo acuse o lo destituya, utiliza artimañanas de ley, crea desinformación, priva sus derechos y libertades, infunde miedo y psicoterror, reprime, priva de libertad, desaparece, tortura a todo gobernado que se levante, el gobernante es un opresor y los gobernados unos oprimidos.

«Es un HOMBRE LIBRE quien en aquellas cosas de que es capaz por su fuerza y por su ingenio, no está obstaculizado para hacer lo que desea»

Tomas Hobbes. (1)

Lo anterior, es la opresión, el opresor y el oprimido. Dónde hay opresión hay tiranía, pues hay un sujeto que se cree con más poder que otros, y por éso, somete a otros a su voluntad, no les permite ser libres <de hacer, de decir, de actuar, a su mera voluntad dentro del marco del contrato social que éstos mismos en ejercicio de su libertad han impuesto>, ya sea vejándolos, humillándolos, controlándolos, maltratándolos, ejerciendo cualquier clase de violencia en virtud de su autoridad, violando sus derechos y sus libertades.

¿Recuerdas éste fragmento del Himno Nacional?

«Gritemos con brío ¡Muera la opresión!, Compatriotas fieles, la fuerza es la unión; y desde el Empíreo el Supremo Autor, un sublime aliento al pueblo infundió».

Es un canto de lucha, de unión contra el tirano, que invita a levantarnos, a unir fuerzas en contra de todo aquel que quiera oprimirnos; ¡Muera la opresión!, es un valor natural, supremo, que va con nosotros, la libertad y la muerte a la opresión va con nuestro ser, y es por ello que el empíreo, que es aquel lugar dónde están las fuerzas de la omnipotencia, del supremo autor, de Dios, la máxima fuerza universal, nos da el aliento, nos autoriza, nos instituye en una obligación intrínseca a todos los hombres libres –QUE BAJO NINGUNA MODALIDAD PUEDE PERMITIRSE LA OPRESIÓN-. La libertad es un derecho progresivo, no se modifica en el tiempo, no se transforma, no puede disminuirse, somos libres y seremos libres, y es por ello, que debe morir la opresión.

Finalmente, los dejo con ésta reflexión de la Moral de Aristóteles:

«El valor es un medio entre el miedo y la audacia, es cosa que ya hemos dicho antes. Tememos las cosas que son de temer; y estas cosas, valiéndonos de una expresión general, son los males. He aquí por qué se define el temor: la aprensión de un mal. Tememos los males de toda clase, el deshonor, la pobreza, la enfermedad, el abandono, la muerte. Pero el hombre valiente no parece que deba tener valor contra todos los males sin excepción. Hay más de uno, por lo contrario, que debe temerse, que es honroso temer y que sería cosa vergonzosa no temer: el deshonor, por ejemplo. El hombre que teme el deshonor es un hombre digno de estimación, porque tiene el sentimiento del honor. Por lo contrario, el que no le teme es un miserable sin vergüenza. Si a veces se le llama valiente, no es sino por metáfora; porque tiene una especie de semejanza con el hombre valiente, puesto que el hombre de valor es también el que no teme. Puede suceder también que no haya precisión de temer la pobreza, ni la enfermedad, ni en general ninguno de esos males que no proceden del vicio, y que no dependen del que los sufre. Sin embargo, el hombre que sabe despreciar sin temor los males de este género, no es precisamente el hombre valiente. Le damos este nombre por una especie de semejanza; porque algunas veces sucede que personas que son cobardes en los peligros de la guerra, no son menos generosos y sufren con una constancia firme las pérdidas de fortuna. Tampoco puede decirse que es uno cobarde, porque tema que se insulte a sus hijos o a su mujer, o bien porque teme los ataques de la envidia o cualquier otro mal de este género. Ni puede decirse que un hombre es valiente, porque dé pruebas de firmeza esperando los latigazos que le amenazan.» (2)


Ahora cada vez que veas una Bandera Nacional y cantes el Himno Nacional ¿Volverás a sentir apatía, desinterés o tedio?.

¡Gritemos con brío, muera la opresión!

OGDS

(1) Tomas Hobbes, Leviatan, pp. 87, Biblioteca del Político, INEP AC, Obra Pública.

(2) Aristóteles, Moral, Tomo I, pp. 101. Biblioteca Filosófica, Obras de Aristóteles, Obra Pública.
Fuente de Imágen:
http://3.bp.blogspot.com/_vo3tCFg9vgg/RxdANgjvMZI/AAAAAAAACw8/5fFzQRQi254/s320/tirano2_000.gif

Compartir puede hacer la diferencia!